La ganadería uruguaya cruzará los 12 millones de bovinos por primera vez en la historia y lo hará luego de un otoño que no fue favorable, lo que representa todo un desafío por delante. 

La ganadería uruguaya está pasado un otoño estresante en más de un sentido. Por un lado, literalmente, el estrés hídrico ha llevado a algunas zonas de Uruguay al borde de la sequía. Por otro lado, los precios han tenido vaivenes que no dieron señales claras para la inversión, aunque ahora están recuperando parte de lo que perdieron. La siembra de pasturas está amenazada. 

Es con esa previa que debe enfrentar un invierno muy especial, porque será el que encuentre pastando en el mucho o poco forraje que haya disponible a la mayor cantidad de vacunos de la historia: por primera vez, más de 12 millones.

No solo es el mayor rodeo de la historia, sino que tiene una cantidad récord de vacas, por lo cual las condiciones para que siga creciendo están dadas. Pero para eso deberá evitarse que el inevitable rigor del invierno se sume a la escasez de alimentos y haga mella en el rodeo.

Que el stock pase los 12 millones no es una gran sorpresa. El rodeo vacuno uruguayo viene creciendo desde el año 2010 y el aumento de 2015 es fruto de las muy buenas condiciones climáticas desde 2011 hasta comienzos de este año. Entre ese año y el año 2014, el rodeo vacuno pasó de 11,1 a 11,96 millones de vacunos. Y siguiendo esa inercia cruzará los 12 millones en el dato de este invierno.

La semana pasada se conoció la primera estimación oficial al respecto. El Instituto Plan Agropecuario (IPA) anticipó los datos que  publicará en su revista. Confirmó que este es el primer invierno de la ganadería uruguaya con más de 12 millones de vacunos. “Se estaría llegando a los 12,1 millones de animales”, dijo la semana pasada Esteban Montes, coordinador del Fondo de Transferencia de Tecnología y Capacitación de la institución, en declaraciones al programa Tiempo de Cambio de radio Rural.

Tal vez más importante que el dato absoluto sea el de vacas. Ese es el capital “maquinaria” de la ganadería. El país tiene la mayor fábrica de terneros de su historia, es decir, el mayor potencial de crecimiento que haya tenido. Y es un ganado que está mayoritariamente ubicado en las zonas de suelo de menor potencial. La cría se hace donde no se puede hacer la invernada. Es el sector más vulnerable del rodeo. Un invierno mal pasado significaría una caída en la preñez del próximo entore. O una faena muy importante de ganado preñado. En definitiva, lo que estará en juego es la persistencia del crecimiento ganadero.

Uruguay ya tiene un rodeo récord de vacas en 4,7 millones y llegaría a 4,8 millones en el año próximo, lo que hace inevitable plantearse si la ganadería uruguaya no puede sostener sobre el final de esta década un rodeo de 5 millones. Por su parte, la producción de terneros rondaría los 2,8 millones, tal como lo hace desde 2013, por lo que se mantendría en el mayor nivel del registro.  

De esa cifra total de vacas, las de cría suman un récord de 4,3 millones y pasará a unos 4,4 millones, prolongando una ganancia de unos 100 mil vientres por año desde los 3,9 millones que había en 2010. Eso es lo que genera un mayor potencial de producción de terneros y por lo tanto de un rodeo cada vez mayor.

Montes destacó que el stock “se está volviendo cada vez más criador”. En paralelo a la mayor cantidad de vacas, permanece estable la cantidad de novillos, que se mantiene en 2,5 millones de desde hace tiempo.

Como es sabido, en el desafío de cruzar el próximo invierno, el otoño no ayudó. Los verdeos y las praderas en muchos casos recién están naciendo, y en estas últimas aparecen algunos problemas de gramilla. En algunas zonas del este que tuvieron menos de 10 mm de lluvia el sábado pasado están en una situación muy comprometida. Muchos de los verdeos o praderas que nazcan puede que no sobrevivan si no viene una lluvia la semana próxima. La oferta forrajera durante el invierno y la primavera está comprometida.

Y esa baja oferta forrajera se encuentra con unaa carga ganadera en ascenso. El problema es que el campo natural ha detenido su crecimiento y la llegada de los fríos hace muy poco factible que retomen algo de crecimiento previo al invierno.

“El monitoreo satelital de pasturas para mayo nos da crecimientos similares a los de julio. La lluvia llega tarde para el campo natural. El pasto que hay hoy deberá aguantar hasta setiembre u octubre dependiendo de las zonas”, agregó Montes.

Juan Brea Saravia, consignatario de ganado ubicado en Santa Clara de Olimar, dijo que la ganadería se verá afectada “a dos tablas” en la entrada al invierno. “Lo venimos diciendo desde hace tiempo. El riesgo se percibe y es altísimo, porque evidentemente los campos están muy mal y los ganados han sentido muchísimo los últimos meses. Nosotros en pantallas y en negocios de campo que hemos hecho, hemos entregado ganados con 10 o 15 kilos menos”, dijo.  La franja que va de la costa de Maldonado y Rocha hasta el norte de Treinta y Tres y  Cerro Largo fue la que menos lluvias recibió el 2 de mayo y por lo tanto la más complicada. Fue donde el gobierno declaró el miércoles pasado la emergencia agropecuaria.

En referencia a la imagen de las dos tablas, explicó que “desde el punto de vista de ganado general, estamos ante un riesgo alto que dependerá de lo violento que sea el invierno. La otra tabla es en el ganado gordo, la industria enfrenta una escasez de ganados gordos. Preveíamos que en mayo ya iban a faltar. Nos hablaban de una poszafra julio/agosto, y nosotros decíamos que evidentemente, pero debido al faltante empezará en mayo, aunque no sé en cuanto a precio”, puntualizó el operador.

Esa es una parte del desafío. Otra parte es cuánto estará el productor dispuesto a invertir en resolver el complemento de la alimentación faltante del otoño. La trayectoria de los precios ha generado cuestionamientos y dudas. Aunque desde fines de abril van en alza, el ajuste a la baja de los meses anteriores causó desaliento y promovió estrategias centradas en bajar costos.

Esto puede cambiar. En las últimas semanas el precio  ha reaccionado y en cuanto a las cotizaciones de los derivados de soja y cereales puede esperarse que generen un precio accesible por distintas opciones de alimentación.

Si bien el panorama es amenazante, hay algo que por ahora juega a favor: el estado de los animales a la entrada del invierno es en muchos lugares bueno. Vienen con el hándicap de una buena primavera y verano. Y por ahora no han arreciado los fríos.

Por otro lado, la población ovina es muy baja, lo que lleva a que la carga animal global suba gradualmente.

En tercer lugar, si se mantienen las condiciones Niño debería suponerse que las lluvias volverán antes de la primavera, facilitando un rebrote temprano.

El árbitro de estas situaciones y su mejor termómetro serán los precios de la reposición. Es muy posible que el precio de las hembras se mantenga presionado a la baja. Cuánto sea esa presión a la baja determinará que pueda darse un mayor engorde de vaquillonas, una mayor salida de vacas para la invernada y que el rodeo se estabilice. Si, en cambio, los productores ven una perspectiva halagüeña para el mercado ganadero, invierten y resisten el invierno con una alta carga, la ganadería uruguaya seguirá escalando a niveles de producción de carne que pueden superar récords.

Y la población puede consolidarse establemente sobre los 12 millones de vacunos que tiene por primera vez. Los precios y la rigurosidad del invierno determinarán hacia dónde se moverá el fiel de la balanza ganadera.

Crece la faena de vacas

Aunque el rodeo vacuno puede seguir creciendo, seguramente lo hará a tasas menores dado que la faena de vientres va en aumento y posiblemente siga creciendo a lo largo de este año. Desde abril de 2014 la faena mensual de vacas supera ininterrumpidamente a las del mismo mes del año anterior. Entre enero y abril se faenaron 376.136 vacas, 20% más que en el primer cuarto de 2014 y 49% de la faena total. El crecimiento en la faena de vacas explica casi exclusivamente la mayor actividad de la industria frigorífica este año y por lo tanto también es un factor que explica que el precio de exportación sea algo menor. Con excepción de marzo, la faena mensual de vacas ha superado a la de novillos en 2015. En abril la diferencia entre las cantidades faenadas de dichas categorías fue la mayor. Se faenaron 105.086 vacas, 2,7% más que novillos, y fue la mayor faena mensual de hembras desde diciembre de 2010. Restando dos meses para cerrar el ejercicio 2014/15, las perspectivas apuntan a una faena total en el ejercicio Dicose cercana a 2,2 millones de bovinos, lo que la ubicaría 8% encima de la del ejercicio anterior. Más de un millón corresponde a hembras. Una de las estrategias de los productores en los últimos años fue acelerar el entore de vaquillonas. Si esa lógica continúa, el rodeo puede crecer algo más. Si no, con 49% de vacas en la faena, se estabilizará la fábrica de terneros.

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