Las medidas gremiales en el Frigorífico Solís presiona los precios con pocas operaciones.

Todas las miradas están puestas en el conflicto de la industria frigorífica y en cuándo llegarán las lluvias. Esta semana los negocios por ganado gordo se vieron distorsionados por el paro de la Federación de Obreros de la Industria de la Carne y Afines (Foica), con valores presionados a la baja y reprogramaciones de cargas a plantas, que ya están largas, entre 10 y 15 días.

Los pocos negocios concretados se hicieron entre US$ 2,90 y US$ 2,95 por kilo carcasa para el novillo gordo; US$ 2,85 para la vaquillona; y entre US$ 2,70 y US$ 2,75 por la vaca gorda.

En la medida que se prolonguen las medidas sindicales y la industria siga teniendo dificultades para faenar, se irá acumulando una oferta que –sin urgencia todavía– los productores están ávidos por colocar. En algunos casos por necesidades económicas típicas de este momento del año y en otros casos incentivados por la falta de precipitaciones que empieza a afectar a varias zonas del país.

La reposición está registrando un leve ajuste, y los productores observan con prudencia antes de ingresar nuevos animales a los campos antes de vender el gordo.

El dato de faena de la semana pasada, con un día menos de operativa en todas las plantas excepto en Frigorífico Casa Blanca y Sarubbi, debido al paro de 24 horas en la industria frigorífica, tuvo una baja semanal de 8% con 46.515 cabezas, y 10% por debajo del mismo período del año anterior.

Se faenaron 20.990 vacas, 11% menos que la semana anterior y 12% menos que en igual semana de 2016, cuando se enviaron 23.838 animales.

El dato del próximo lunes volverá a registrar un ajuste negativo, con dos días menos de actividad.
En lanares, el mercado está "pesado", con una oferta que salió de forma acelerada después de las esquilas y una demanda que no logra absorberla por completo. En la mayoría de las plantas no se están pasando precios para las categorías adultas, señaló un operador. Y los precios que se pasan para capones y ovejas están por debajo de US$ 3 y US$ 2,95, respectivamente.

La excepción para los ovinos es el cordero mamón, que sigue demandado y con firmeza de valores, y algún borrego liviano. Los negocios para las categorías más jóvenes quedaron con precios estables esta semana, entorno a US$ 3,60 por kilo carcasa para el cordero mamón; US$ 3,31 para el cordero pesado; y US$ 3,23 para borregos.

La faena de ovinos a la semana cerrada el 25 de noviembre tuvo una disminución semanal de 17%, con un total de 24.366 animales. Fue 30% inferior a la de la misma semana del año pasado, cuando se enviaron a planta 34.599 lanares.

Las ovejas faenadas la semana pasada fueron 2.871, 56% menos que las 6.568 de la semana anterior y 22,5% menos que las 3.706 de igual semana de 2016.

Por último, el precio de exportación de carne vacuna sigue firme. A la semana cerrada el 25 de noviembre la tonelada se ubicó en US$ 3.669, 1% por encima de la semana anterior y 11% por encima del mismo período de 2016.

Para carne ovina el dato semanal fue apenas US$ 4 inferior al de la semana anterior (US$ 4.401 versus US$ 4.405).

Las negociaciones por el Solís de este viernes empezarán a determinar cómo será el final de un año ganadero que venía con muchos aspectos interesantes y cierra con un manto de incertidumbre.

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