Los animales especiales acarician un precio de US$ 3,50 por kilo, un 6% arriba del valor de hace un año. 

El novillo gordo especial acaricia los US$ 3,50 por kilo de carcasa, su mejor valor desde setiembre de 2015 y un 6% superior al precio de igual semana del año pasado, cuando promediaba US$ 3,24.
La dinámica industrial ha sido clave, con una faena que sigue arriba de las 40.000 cabezas semanales. La disparidad de precios entre frigoríficos se mantiene. Algunos ofrecen menos de US$ 3,40 por kilo de carcasa para novillos especiales y, por el contrario, otros superan los US$ 3,50 en negocios excepcionales.
 
La mejora gradual, pero persistente, en los precios de la hacienda gorda permitiría pensar en una posible mayor competencia entre la invernada y la exportación en pie en los próximos meses, si estos precios se mantienen.
 
A partir de abril, por primera vez desde al menos 2010, el novillo gordo en pie se ubicó por encima del precio del novillo de 1 a 2 años. En julio el novillo gordo promedió US$ 1,93 por kilo, arriba de los US$ 1,81 por kilo para el de 1 a 2, una brecha que se presenta como una oportunidad para los invernadores.
 
La vaca está siendo muy demandada por todas las plantas, desde las más livianas hasta las especiales. Para las de mejor calidad y bien pesadas las referencias rondan los US$ 3,20 y cruzan ese valor en casos puntuales, llegando a tocar los US$ 3,25.
 
En el mercado de reposición se registraron leves ajustes de valores en julio, una corrección a la baja propia del invierno, con menor disponibilidad de pasturas.
 
La oferta de ganados tanto de verdeo como suplementados a grano es buena y, sumado al interés industrial, la faena se mantendría arriba de 40.000 cabezas en las próximas semanas.
 
La salida de ganados de encierros con destino a Cuota 481 será un factor que jugará su partido, en particular sobre el volumen de industrialización. Y, tal vez, quitando presión de compra sobre otras categorías.
 

Ovinos: una oferta casi nula y precios en suba

El ovinos el mercado empieza a moverse a cuentagotas, en la medida que se concretan las primeras esquilas, aunque la oferta sigue siendo muy escasa.
 
Esta falta de disponibilidad impulsó los precios, con subas para todas las categorías en la grilla de consignatarios, excepto los capones que mantuvieron los US$ 3,15 por kilo. Los borregos y las ovejas subieron dos centavos, a US$ 3,35 y US$ 3,07 respectivamente, el cordero pesado subió tres centavos a US$ 3,38 y el cordero hasta 35 kilos un centavo a US$ 3,30.
 

Precio de exportación de carne vacuna mantiene la brecha

En lo que va del año –del 1° de enero al 28 de julio– se colocó la carne de bovino a un precio superior (en más de US$ 200 por tonelada) que el valor del mismo período del año pasado y en un volumen casi 1% superior.
 
El valor de la tonelada exportada lleva una suba de 5,8%, con un promedio de US$ 3.580 frente a US$ 3.383 de un año atrás. En este período se exportaron 261.727 toneladas, volumen muy similar a las 259.926 de igual período en 2017.
 
En la semana cerrada el 28 de julio el precio promedio de la tonelada de carne vacuna fue de US$ 3.891, un aumento de 2% respecto a la semana anterior.
 
En carne ovina el salto interanual de precios es 14%. En lo que va del año la tonelada promedió US$ 4.570, US$ 550 por encima de los US$ 4.026 de un año atrás. Y el volumen exportado es muy similar respecto al mismo período del año anterior, con 7.614 toneladas versus 7.585. El promedio del 8 al 14 de julio fue de US$ 4.904, un salto semanal de 13%.
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