Gastón Scayola prevé esa evolución para los próximos meses. 

Se puede estimar un rango razonable de precios para los novillos gordos, en función de los períodos de baja y alta de la oferta para los próximos meses, de US$ 3,30 a US$ 3,60 el kilo en cuarta balanza, destacó a El Observador el vicepresidente del Frigorífico San Jacinto, Gastón Scayola.

Si después los mercados mundiales demandan más carne y hay mejores precios por el producto terminado, obviamente esos valores se trasladarán al productor “y hablaremos de rangos de entre US$ 3,40 y US$ 3,80 el kilo y ojalá que algún día podamos estar hablando de un rango entre US$ 3,50 y US$ 4, pero en las condiciones actuales esa variable debería estar entre US$ 3,30 y US$ 3,60”.

Consultado acerca de la variabilidad de los precios, explicó que cuando aparece el gran volumen de oferta los precios bajan un poco y que en los meses de invierno, cuando escasean los novillos preparados y los frigoríficos necesitan los vacunos para atender sus compromisos, los precios suben. “Nos deberíamos acostumbrar a que haya un rango de flotación en los precios de las haciendas que según las opiniones puede ser entre US$ 3,30 y US$ 3,60 el kilo en cuarta balanza o entre US$ 3,20 y US$ 3,70”. El industrial agregó que el precio actual promedio de US$ 3,60 es razonable para este momento y que en la medida  que los mercados internacionales se sostengan y que Uruguay siga siendo conocido como un proveedor serio podrá seguir colocando sus carnes y a precios buenos. Si este país sigue atacando los nichos de alto valor para distinguirse, por ejemplo frente a lo que es la producción de carne brasileña, que no es de tan alta calidad, pero de más volumen, podrá continuar con precios más altos en el mercado, dijo Scayola.

Sobre el compartimento ovino, el industrial estimó que en un plazo de dos años estará facilitando una comercialización fluída de  carne con hueso y hay expectativa de que en el corto plazo se pueda ingresar Canadá y México y que luego se concrete la entrada a Estados Unidos y Europa.

Se prevé que este año habrá una zafra de corderos más reducida por la adversidad climática de 2013, pero con mercados demandantes. Europa, donde Uruguay coloca carne ovina desosada, sigue operando con precios buenos, Brasil con demanda sostenida y China que ha sido el gran mercado en los últimos dos años que ha demandado y valorizado otros cortes como el asado ovino que en años anteriores no tenía una colocación fácil. De no haber cambios en los mercados, la zafra seguirá con precios sostenidos para el productor, dijo. 

El buen negocio es para las dos partes

“En la medida que salgamos de las discusiones estériles y nos veamos productores e industriales como integrantes de un mismo ciclo productivo, es posible un buen relacionamiento comercial, porque ningún eslabón de la cadena funciona sin los demás eslabones. No es pensable que los negocios sean para una parte y no sean para la otra”, destacó el vicepresidente de Frigorífico San Jacinto,  Gastón Scayola.

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