La industria propone menores valores y las lluvias inciden.

El mercado ganadero cambió la pisada. Se desacelera la demanda industrial por novillos y eso se ve reflejado en menores precios. Además, la llegada de lluvias voluminosas juega su partido en la pulseada de valores  entre oferta y demanda.

Al cierre de esta semana la industria propone entre US$ 3,30 y 3,35 por kilo carcasa para el novillo gordo, es decir una caída de 10 centavos en 15 días. Los frigoríficos –mejor posicionados– han quitado presión de compra al mercado, con entradas a planta más largas que van entre 10 y 15 días. Con una persistente intención de ajuste, fue una semana de dificultad para concretar negocios. Los productores se resisten a convalidar la baja, aunque aumenta gradualmente la presión del clima.

Hay clara preferencia industrial por la vaca gorda, con ingresos a planta más ágiles. No hay un ajuste de precios tan marcado como para el novillo, con una escalera que va desde los US$ 3,15 por kilo para ganados generales hasta US$ 3,25 para las especiales.  Para vaquillonas los negocios se concretan de  US$ 3,25 a US$ 3,35.

El afloje de la demanda se verá reflejado en una retracción del volumen de faena en las próximas semanas, apuntaron consignatarios consultados.

Tras haber cerrando un trimestre de alto nivel de actividad, la faena de la semana pasada fue la mayor la mayor desde fines de noviembre, con 53.594  vacunos al 30 de marzo, por encima de los 50.174 de la semana previa.

Las hembras tuvieron una participación de 50,2% con 26.880 cabezas, levemente por debajo de la semana anterior y 7.000 más que en igual período del año pasado cuando se faenaron 19.846 cabezas (aunque con operativa afectada por Semana Santa).

Los novillos totalizaron 25.604 cabezas, 3.420 más que las 22.186 cabezas de la semana anterior y 6.000 más respecto a las 19.529 de igual semana de 2018.

El equilibrio que busca el mercado del gordo se traslada a la reposición, con una oferta que aumenta gradualmente, aunque con valores que mantienen la firmeza. En las dos jornadas de remate de Lote 21 esta semana se vio un mercado ágil, pero con productores comprando más selectivamente y con menor presión de los invernadores. Fue destacado el interés por todas las categorías de invernada y la suba para los novillos más grandes, en este caso respondiendo a una menor oferta de la categoría, aunque a contramano del mercado del gordo.

En los próximos días el clima será clave: incidirá cuándo lleguen lluvias generalizadas y de volúmenes importantes y cuánto demoren las primeras heladas. También cómo evolucione la actividad industrial.

En ovinos hay buena colocación y firmeza en el mercado, con una industria que absorbe todo lo que se oferta, aunque con una faena por debajo de los niveles de un año atrás. En la grilla de la Asociación de Consignatarios de Ganado los corderos y borregos se mantuvieron en US$ 3,35, el cordero pesado subió un centavo a US$ 3,36. Los capones se mantuvieron en US$ 3,05 y la oveja subió un centavo a US$ 3,02.

Precio de exportación de carne de vacuno superó los US$ 4.000 por tonelada

El precio de la tonelada de carne vacuna exportada subió respecto a la semana anterior y superó por primera vez en el año los US$ 4.000, alcanzando el valor más alto en 10 meses. El promedio de la tonelada exportada fue de US$ 3.971 en la semana cerrada el 30 de marzo, US$ 300 más que el promedio de la semana anterior y US$ 520 más que el del mismo momento del año pasado, de acuerdo a los datos publicados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC).

En lo que va del año, el precio de la tonelada exportada se ubica en US$ 3.575, una suba interanual de casi 2%  frente a los US$ 3.509 de 2018. El un volumen exportado muestra una caída de 15%, con  108.520 toneladas en lo que va de 2019 frente a  128.690 toneladas de un año atrás.

En carne ovina, tanto el precio como el volumen exportado fueron menores que un año atrás. Del 1 de enero al 30 de marzo se exportaron 3.723 toneladas, 10% menos que las 3.723 en mismo periodo de 2018. El valor por tonelada registró una caída interanual de 6,2% con un promedio de US$ 4.236 frente a US$ 4.517 del año pasado.

En un escenario con abundancia de pasto y grano, a precios accesibles, la alta demanda sostiene los precios de la hacienda gorda y afirma los de la reposición. 

Ayudados por el clima y una faena sostenida, el novillo especial se mantiene estable en US$ 3,30 por kilo y la vaca gorda en US$ 3,15 por kilo.

Corría el mes de febrero de 1969. Aún faltaba algún tiempo para el mayo francés, otro tanto para el arribo del hombre a la Luna.

Desde la industria frigorífica se ha propuesto un descenso en los valores de la hacienda, actitud que los productores se resisten a convalidar.

La oferta aumenta gradualmente en tanto en alguna planta industrial ya operan las cuadrillas kosher; el precio de punta para el novillo gordo especial se mantiene en US$ 3,30/kg.

Frigoríficos pasan precios dispares pero se muestran con avidez de animales para completar las faenas.

Los pedidos se reciben a partir de este miércoles 9 de enero.

De cabañas Las Bichas, Los Principios, La Cascada y Los Sauces, en local “Durazno”, remató Luis Aparicio Andrade.

El máximo valor fue US$ 6.480 por un toro Polled plantelero. En la Rural de Durazno remataron los escritorios Andrade Rodríguez y Megaagro.

Andrade Rodríguez Ltda. concretó el remate Braford de cabaña “El Rincón” de Poncet Hnos.

La oferta de hacienda continúa escasa.

Escritorio Andrade Rodríguez realizará la feria mensual en su local “Durazno”, en Santa Bernardina mañana martes.

La firmeza de precios se explica por una industria demandante, que está dispuesta a pagar más por calidad.

Los animales especiales acarician un precio de US$ 3,50 por kilo, un 6% arriba del valor de hace un año. 

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